sábado, 13 de junio de 2015

COMBATE DE LA CONCEPCIÓN . 9 Y 10 DE JULIO DE 1882 .

Fotos gentileza Diario El Llanquihue de Puerto Montt 







Las heroicas vivencias de los 77 valientes . 9 y 10 de julio de 1882 .

Durante el transcurso de la última campaña de la  Guerra del Pacífico se desarrollaron tres expediciones a la zona de la sierra peruana.

La segunda incursión estaba dirigida por el coronel Estanislao del Canto. Luego de agotadoras jornadas se preparaba el regreso de los chilenos a Lima, para lo cual era necesario mantener los puestos militares a lo largo del camino. Uno de estos puestos se encontraba en el poblado de La Concepción, donde se instaló la 4ª Compañía del Regimiento “Chacabuco”, o 6º de Línea, compuesto por 77 hombres, al mando del teniente Ignacio Carrera Pinto. Lo secundaban los subtenientes Julio Montt Salamanca, Arturo Pérez Canto y Luis Cruz Martínez.

 Este poblado fue atacado a partir de las 14 horas del 9 de julio de 1882, por un grupo de 1.800 hombres, compuesto por soldados y montoneros peruanos. El reducido contingente chileno se preparó para resistir el ataque, a pesar de la considerable diferencia con el número de adversarios.

Tras una constante lucha, que duró 20 horas, los 77 chilenos fueron cayendo lentamente y despreciaron las propuestas de rendición. Combatieron cuerpo a cuerpo, cuando se les agotaron  la municiones, hasta el amanecer del 10 de julio y ninguno sobrevivió. Sin embargo quedaron los relatos de algunos extranjeros que presenciaron la heroica resistencia de esos jóvenes, que ofrendaron sus vidas antes de arriar su bandera, transformándose en un ejemplo para las generaciones posteriores.


Subteniente Luis Cruz Martínez : “¡Los chilenos no se rinden…..!”
El último oficial y el más joven de los  comandantes de la 4ª Compañía del Chacabuco, 6º de Línea, Luis Cruz Martínez, quien no alcanzaría, siquiera, a vivir los 16 años de edad.
 El joven oficial estuvo la tarde del 9 de julio, disparando junto a sus soldados contra un adversario insólitamente superior  en número, que había desatado un furioso ataque.
Los guerrilleros lanzaban su asalto con mayor saña por la calle  donde se veía un joven oficial al frente de una veintena de fusileros…….. El punto más débil pensaban los viejos montoneros..
El coronel peruano impresionado ante el homérico espectáculo  y fastidiado por el cruel comportamiento de los indígenas, quiso salvar la vida de Luis Cruz. Le exhortó a deponer su actitud combativa, le hizo ver que ya había cumplido sobradamente con el deber, que era demasiado joven para morir……..Inclusive se le envió un mensaje de una hermosa amiga de Luis Cruz, implorándole que pusiera término a la contienda, infructuoso empeño.
“¡Los chilenos no se rinden…..!” era el único grito que salía de su enronquecida garganta. Para corroborar que lo vociferado era cierto, se abalanzó al centro de la plaza en un inaudito asalto…….Allí cayó el joven oficial del Chacabuco, defendido a brazo partido por cuatro de sus subalternos.

Subteniente Julio Montt Salamanca .
Ingresó al Regimiento Curicó. Allí vistió el uniforme glorioso del ejército. En la citada unidad fue compañero de Luis Cruz Martínez. Así, desde un comienzo, el destino escogió  a estos dos jóvenes, para que juntos, hicieran la Campaña de Lima en las filas del Curicó y luego en el Chacabuco, donde se cubrirían de laureles.
De esta manera ,Julio Montt partió en 1880 de Casablanca para acantonarse en San Bernardo, lugar donde se organizó e instruyó el regimiento curicano.
En la 2ª Brigada de Infantería de la II División, estaba encuadrado el Regimiento Curicó , al mando del Comandante Joaquín Cortés. En esta unidad se desempeñó el soldado Julio Montt.
A comienzos del mes de julio de 1882, el subteniente Julio Montt que prestaba ahora sus servicios al Batallón Chacabuco 6º  de Línea, en la 4ª Compañía, permanecía en un antiguo pueblo recuperándose de una  enfermedad infecciosa.
Aquella villa, fundada por los incas y descubierta un 8 de diciembre  (día de la Inmaculada Concepción) estaba destinada a convertirse  en el altar sacro de  setenta y siete héroes.
Después de caídos los oficiales que le antecedían en grado, el subteniente Montt tomó el mando en aquella batalla. Sin embargo su mando, no duró mucho, en la puerta del cuartel cayó para siempre con las primeras horas del lunes 10.
El cuerpo del subteniente Julio Montt fue encontrado en una  habitación interior de la casa del cura del pueblo que sirviera de cuartel.


CAPITÁN IGNACIO CARRERA PINTO   .
Nació en Santiago el 5 de febrero de 1848 . Cuando a los doce años quedó huérfano de padre , se vio enfrentado prematuramente a encarar la vida.
La guerra lo sorprendió cuando cumplía 31 años de edad. Fiel a su tradición familiar va al Ejército voluntariamente.
Se alistó como Sargento en el Regimiento Cívico Movilizado Nº7 de Infantería  Esmeralda, creado el 9 de junio de 1879.
En 1882, la guarnición militar de La Concepción chilena había sido relvada por la 4ª Compañía del Batallón Chacabuco, el 6 de julio del citado año. La unidad estaba al mando del capitán Ignacio Carrera Pinto, recientemente ascendido.
Cuando el domingo 9 de julio, alrededor de las 14:30 horas, los centinelas dieron la voz de alarma al divisar cómo se descolgaba por las laderas de los cerros vecinos una cantidad impresionante de guerrilleros, el capitán impartió serenamente sus órdenes.
El capitán hizo varias salidas con sus hombres cargando a la bayoneta. En la última recibió una dolorosa herida de bala en el brazo izquierdo.
En un momento de repliegue de los peruanos faltos de munición, el capitán Carrera Pinto se lanzó en un audaz asalto con una veintena de soldados.
Cuando regresaban al cuartel, una bala disparada a mansalva destrozó el pecho del joven capitán. Rodó por el suelo sin exclamar un quejido.

SUBTENIENTE ARTURO PÉREZ CANTO .
 Nació en Santiago el 26 de noviembre de 1864. Realizó sus estudios escolares en Valparaíso. La partida  de su hermano Alberto a la guerra le colmó de bríos bélicos y dejó el hogar en agosto de 1880 para abordar el Matías Cousiño.
Apenas recaló la nave en Arica, henchido de fervor patrio contempló el soberbio Morro. Luego partió a Tacna tras del 6º de Línea.
En el mes de marzo de 1882, el subteniente Arturo Pérez Canto se encuentra en Huancayo, en su Batallón Chacabuco.
Cuatro meses más tarde, le correspondía a su 4ª Compañía hacer el reemplazo en La Concepción. El 6 de julio de 1882 se efectuó el relevo sin novedad. En el intertanto y en cumplimiento de órdenes superiores , la masa de la División del coronel del Canto efectuaba los preparativos para abandonar Huancayo, a fin de reforzar las guarniciones de La Concepción, Jauja y Tarma.
Se había resuelto partir el 9 de julio hacia La Concepción, pero debió postergarse en un día la marcha, para reforzar el Batallón Santiago en Marcavalle, atacado por fuerzas peruanas superiores.
Caído Julio Montt, tomó el mando de la Compañía el penúltimo oficial dispuesto a seguir con dignidad  el ejemplo de sus antecesores y de sus subalternos.
A las 8 horas del 10 de julio, Arturo se derrumba herido de muerte, por una bala, frente a la puerta del cuartel.

JURAMENTO A LA BANDERA  .
Cada 9 de julio, es la fecha establecida para que los soldados conscriptos, que cumplen con su Servicio Militar y los oficiales y cabos que se incorporan a la institución después de su egreso de las escuelas matrices se comprometan mediante  sagrado juramento, a servir a la Patria, cumpliendo sus leyes y mandatos.
Esta obligación que se adquiere con la Patria, el Ejército y la familia, sin condiciones de ningún tipo y que marca el inicio de la vida militar; se celebra el 9 de julio de cada año, fecha, en que se conmemora la heroica gesta del Combate de La Concepción.


Estanislao del Canto y la custodia de la bandera .
El emblema que vio caer a sus 77 jóvenes defensores fue guardado por el coronel Estanislao del Canto. 

Historia de los corazones  .
Los corazones eran de los cuatro oficiales de la 4ª Compañía del Batallón “Chacabuco”: el capitán Ignacio Carrera Pinto y los subtenientes Julio Montt Salamanca, Arturo Pérez Canto y Luis Cruz Martínez, quienes habían encontrado gloriosa muerte  junto a 73 suboficiales  y soldados.

El coronel Estanislao del Canto , comandante de la División a la cual pertenecía el “Chacabuco”,llegó a La Concepción sólo dos horas después de haber finalizado el combate.
Su relato es el siguiente:
“El aspecto que presentaba el cuartel era lúgubre y conmovedor; porque sólo quedaban montones de cadáveres de ambos combatientes y el hacinamiento humeante aún de los escombros del  cuartel que había sucumbido por el fuego”.
A su vez, el coronel Del Canto ordenó que, como el cuartel estaba colindante con la iglesia, se hiciese dentro de ella una fosa conveniente para enterrar a los oficiales y a la tropa que cupiese, y enseguida que se prendiese  fuego a la Iglesia para que los escombros salvaguardasen la profanación de los cadáveres  .
También le anunció al comandante del "Chacabuco”, Marcial Pinto Agüero, que se había ordenado sacar los corazones de los cuatro oficiales y ponerlos en un frasco con alcohol para traer un recuerdo de los héroes.
Los corazones eran de los cuatro oficiales de la 4ª Compañía del Batallón  “Chacabuco”: el capitán Ignacio Carrera Pinto y los subtenientes Julio Montt Salamanca, Arturo Pérez Canto y Luis Cruz Martínez, quienes habían encontrado gloriosa muerte junto a 73 suboficiales y soldados.
Los corazones de los héroes llegaron a Santiago y se depositaron en una capilla especial de la Gratitud Nacional hasta 1901.
Años más tarde fueron llevados al Museo Militar. Posteriormente y por expresa  petición de “Los Veteranos del 79”, el Presidente  de la República Ramón Barros Luco, por orden  ministerial del 19 de junio de 1911 y con la anuencia del Arzobispo  de Santiago , Monseñor Juan Ignacio González Eyzaguirre, dispuso el traslado de los  corazones a la Catedral de Santiago, el 10 de julio de ese mismo año. En la fecha indicada y en presencia de los estandartes del Ejército, veteranos del 79, escuelas públicas, centros sociales y obreros, los corazones fueron trasladados a la Catedral Metropolitana y depositados con profunda emoción y veneración, en una cripta de mármol especialmente erigida para la ocasión.
Esta cripta lleva la siguiente inscripción:
“Aquí , en el primer templo de Chile y a la vista del Dios de los Ejércitos, para perpetuo ejemplo de patriotismo se guardan los corazones de Ignacio Carrera Pinto, Julio Montt Salamanca, Arturo Pérez Canto y Luis Cruz Martínez “.

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-Ignacio Carrera Pinto era nieto de José Miguel Carrera Verdugo, prócer de la independencia-
-El pueblo de La Concepción se encuentra en la zona de la serranía, al interior de Perú, en la Cordillera de los Andes a más de 4.000 metros de altura.


Fuente: Diario El Llanquihue de Puerto Montt: Suplemento  Material Educativo  “Combate de La Concepción”, 8 de julio de 2004, pp 1- 8




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