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sábado, 8 de agosto de 2015

El fantasma de una estrella moribunda

Esta extraordinaria burbuja, que brilla como el fantasma de una estrella en la inquietante oscuridad del espacio, puede parecer sobrenatural y misteriosa, pero es un objeto astronómico familiar: una nebulosa planetaria, los restos de una estrella moribunda. Esta es la mejor imagen obtenida hasta ahora de este objeto poco conocido, ESO 378-1, captada por el VLT (Very Large Telescope) de ESO desde el norte de Chile.

Apodada la nebulosa del Búho meridional, esta brillante esfera es una nebulosa planetaria con un diámetro de casi cuatro años luz. Su nombre informal está ligado a su prima visual del hemisferio norte, la nebulosa del Búho. ESO 378-1 [1], que también está catalogada como PN K 1-22 y como PN G283.6+25.3, se encuentra en la constelación de la Hidra.

Si lo comparamos con la duración de la típica vida estelar (varios miles de millones de años) [2], ESO 378-1 (como todas las nebulosas planetarias) es un fenómeno relativamente corto que dura solamente unas pocas decenas de miles de años.

Las nebulosas planetarias se crean a partir del gas en expansión expulsado por estrellas moribundas. Aunque son objetos brillantes y fascinantes en sus etapas iniciales de formación, estas burbujas se van apagando a medida que el gas que las forma se aleja y la estrella central se debilita.

Para que se forme una nebulosa planetaria, la estrella envejecida debe tener una masa de menos de unas ocho veces la masa del Sol. Las estrellas más masivas terminan sus vidas de manera dramática, explotando como supernovas.

A medida que estas estrellas menos masivas envejecen, empiezan a dejar sus capas exteriores de gas a merced de los vientos estelares. Cuando la mayoría de estas capas se han disipado, el núcleo estelar caliente restante empieza a emitir radiación ultravioleta que ioniza luego el gas circundante. Esta ionización provoca la expansión fantasmal de las capas de gas que comienzan a brillar con refulgentes colores.

Cuando la nebulosa planetaria se ha desvanecido, el remanente estelar arderá durante mil millones de años más antes de consumir todo su combustible. Luego, se convertirá en una pequeña (pero muy densa y caliente) enana blanca que, lentamente, se enfriará a lo largo de miles de millones de años. De hecho, dentro de varios miles de millones de años, el Sol producirá una nebulosa planetaria y luego también pasará sus años crepusculares como una enana blanca.

Las nebulosas planetarias desempeñan un papel crucial en el enriquecimiento químico y la evolución del universo. Devuelven al medio interestelar el material de las estrellas, en las que se han creado nuevos elementos como carbono y nitrógeno, así como otros elementos más pesados. De este material pueden surgir nuevas estrellas, planetas y, con el tiempo, incluso vida. De ahí la famosa frase del astrónomo Sagan: "Estamos hechos de materia que procede de las estrellas".

Esta imagen proviene del Programa Joyas Cósmicas de ESO, una iniciativa de divulgación que pretende producir imágenes de objetos interesantes, enigmáticos o visualmente atractivos utilizando telescopios de ESO, con un fin educativo y divulgativo. El programa hace uso de tiempo de telescopio que no puede utilizarse para observaciones científicas. Todos los datos obtenidos también están disponibles para posibles aplicaciones científicas y se ponen a disposición de los astrónomos a través de los archivos científicos de ESO.
Notas

[1] Que en el nombre de este objeto aparezca ESO se debe a que hace referencia a un catálogo de objetos recopilados en los años 70 y 80 para cuya elaboración se inspeccionaron cuidadosa las nuevas fotografías tomadas con el Telescopio Schmidt de 1 metro de ESO, en La Silla.

[2] Haciendo un símil, la vida de una nebulosa planetaria es a la vida de una estrella, aproximadamente lo mismo que la vida de una pompa de jabón es a la edad del niño que la sopla.

La nebulosa planetaria ESO 378-1


Esta extraordinaria burbuja, que brilla como el fantasma de una estrella en la inquietante oscuridad del espacio, puede parecer sobrenatural y misteriosa, pero es un objeto astronómico familiar: una nebulosa planetaria, los restos de una estrella moribunda. Esta es la mejor imagen obtenida hasta ahora de este objeto poco conocido, ESO 378-1, captada por el VLT (Very Large Telescope) de ESO desde el norte de Chile.


Crédito:
ESO

Ubicación de la nebulosa planetaria ESO 378-1

 Este mapa muestra la ubicación de ESO 378-1 en la constelación de Hidra. Pueden verse la mayoría de las estrellas que veríamos a simple vista en una noche clara. Con telescopios de tamaño medio, este objeto se ve como un objeto débil, un pequeño disco brillante de luz.


Crédito:
ESO/IAU and Sky & Telescope

El cielo que rodea a la nebulosa planetaria ESO 378-1

 
Esta imagen muestra el cielo que rodea a ESO 378-1. Esta nebulosa planetaria aparece claramente como un disco azul en el centro de la imagen. Esta fotografía fue creada a partir de imágenes del sondeo Digitized Sky Survey 2.

Crédito:
ESO/Digitized Sky Survey 2. Acknowledgement: Davide De Martin

VIDEOS  .

Acercándonos a la nebulosa planetaria ESO 378-1

 http://www.eso.org/public/chile/videos/eso1532a/




Esta secuencia de vídeo comienza con una visión de amplio campo de la Vía Láctea y se cierra en una zona del cielo más bien vacía, en la gran constelación de Hidra. Un extraño disco azul se hace visible: la nebulosa planetaria ESO 378-1. La vista final, muy detallada, proviene del telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, instalado en el observatorio Paranal (Chile).

Crédito:

ESO/Digitized Sky Survey 2/N. Risinger (skysurvey.org). Music: Johan B. Monell

Panorámica sobre la nebulosa planetaria ESO 378-1

 http://www.eso.org/public/chile/videos/eso1532b/

Esta extraordinaria burbuja, que brilla como el fantasma de una estrella en la inquietante oscuridad del espacio, puede parecer sobrenatural y misteriosa, pero es un objeto astronómico familiar: una nebulosa planetaria, los restos de una estrella moribunda. Esta panorámica de vídeo nos acerca a la mejor imagen obtenida hasta ahora de este objeto poco conocido, ESO 378-1, captada por el VLT (Very Large Telescope) de ESO desde el norte de Chile.

Crédito:
ESO

Fuente: Observatorio Europeo Austral

sábado, 1 de agosto de 2015

Stormy seas in Sagittarius

Stormy seas in Sagittarius

Some of the most breathtaking views in the Universe are created by nebulae — hot, glowing clouds of gas. This new NASA/ESA Hubble Space Telescope image shows the centre of the Lagoon Nebula, an object with a deceptively tranquil name. The region is filled with intense winds from hot stars, churning funnels of gas, and energetic star formation, all embedded within an intricate haze of gas and pitch-dark dust.

Nebulae are often named based on their key characteristics — particularly beautiful examples include the Ring Nebula (heic1310), the Horsehead Nebula (heic1307) and the Butterfly Nebula (heic0910). This new NASA/ESA Hubble Space Telescope image shows the centre of the Lagoon Nebula, otherwise known as Messier 8, in the constellation of Sagittarius (The Archer).

The inspiration for this nebula’s name may not be immediately obvious — this is because the image captures only the very heart of the nebula. The Lagoon Nebula’s name becomes much clearer in a wider field view (opo0417i) when the broad, lagoon-shaped dust lane that crosses the glowing gas of the nebula can be made out.

Another clear difference between this new image and others is that this image combines both infrared and optical light rather than being purely optical(heic1015). Infrared light cuts through thick, obscuring patches of dust and gas, revealing the more intricate structures underneath and producing a completely different landscape [1].

However, even in visible light, the tranquil name remains misleading as the region is packed full of violent phenomena.

The bright star embedded in dark clouds at the centre of this image is known as Herschel 36. This star is responsible for sculpting the surrounding cloud, stripping away material and influencing its shape. Herschel 36 is the main source of ionising radiation [2] for this part of the Lagoon Nebula.

This central part of the Lagoon Nebula contains two main structures of gas and dust connected by wispy twisters, visible in the middle third of this image (opo9638). These features are quite similar to their namesakes on Earth — they are thought to be wrapped up into their funnel-like shapes by temperature differences between the hot surface and cold interior of the clouds. The nebula is also actively forming new stars, and energetic winds from these newborns may contribute to creating the twisters.

This image combines images taken using optical and infrared light gathered by Hubble’s Wide Field Planetary Camera 2.
Notes

[1] Another particularly good example of this effect is shown in Hubble’s image of the Horsehead Nebula (heic1307).

[2] The ionising radiation here is ultraviolet light. This light knocks electrons loose from within atoms to create charged particles called ions.

New Hubble view of the Lagoon Nebula

This new NASA/ESA Hubble Space Telescope image shows the Lagoon Nebula, an object with a deceptively tranquil name. The region is filled with intense winds from hot stars, churning funnels of gas, and energetic star formation, all embedded within an intricate haze of gas and pitch-dark dust.

Credit:

NASA, ESA, J. Trauger (Jet Propulson Laboratory)

Wide-field view of the Lagoon Nebula (ground-based image)


This image from the Digitized Sky Survey shows the area around the Lagoon Nebula, otherwise known as Messier 8. This nebula is filled with intense winds from hot stars, churning funnels of gas, and energetic star formation, all embedded within an intricate haze of gas and pitch-dark dust.

Credit:

NASA, ESA, Digitized Sky Survey 2 (Acknowledgement: Davide De Martin)

Giant 'Twisters' in the Lagoon Nebula

This Hubble Space Telescope (HST) image reveals a pair of one-half light-year long interstellar 'twisters' -- eerie funnels and twisted-rope structures (upper left) -- in the heart of the Lagoon Nebula (Messier 8) which lies 5, 000 light-years away in the direction of the constellation Sagittarius.

Credit:

A. Caulet (ST-ECF, ESA) and NASA



Videos .

Zooming in on the Lagoon Nebula


This video begins with a ground-based view of the night sky, before zooming in on a NASA/ESA Hubble Space Telescope view of the Lagoon Nebula.
This nebula is filled with intense winds from hot stars, churning funnels of gas, and energetic star formation, all embedded within an intricate haze of gas and pitch-dark dust.

Credit:
NASA, ESA, J. Trauger (Jet Propulson Laboratory)

Panning across the Lagoon Nebula


This video pans over NASA/ESA Hubble Space Telescope observations of the Lagoon Nebula.
This nebula is filled with intense winds from hot stars, churning funnels of gas, and energetic star formation, all embedded within an intricate haze of gas and pitch-dark dust.

Credit:
NASA, ESA, J. Trauger (Jet Propulson Laboratory)


Fuente: ESA/Hubble Information Centre

Primera detección de litio proveniente de la explosión de una estrella




Por primera vez se ha encontrado litio en el material expulsado por una nova. Observaciones de la nova Centauri 2013 llevadas a cabo con telescopios instalados en el Observatorio La Silla y cerca de Santiago de Chile, ayudan a explicar el misterio de por qué muchas estrellas jóvenes parecen tener más cantidad de la esperada de este elemento químico. Este nuevo hallazgo responde a una pregunta pendiente desde hace mucho tiempo sobre la evolución química de nuestra galaxia y es un gran paso adelante para los astrónomos que tratan de explicar las cantidades de los diferentes elementos químicos que hay en las estrellas de la Vía Láctea.

El litio, un elemento químico ligero, es uno de los pocos elementos que, según las predicciones, fue creado durante el Big Bang, hace 13.800 millones de años. Pero comprender las cantidades de litio observado en las estrellas que hoy nos rodean en el universo ha generado no pocos quebraderos de cabeza a los astrónomos. Las estrellas más viejas tienen menos litio del esperado [1] y algunas más jóvenes hasta diez veces más [2].

Desde los años 70, los astrónomos han especulado que gran parte del litio de más de las  estrellas jóvenes pudo haber venido de las novas (explosiones estelares que expulsan material al espacio que hay entre las estrellas, sumándose al material que construye la siguiente generación estelar). Pero un cuidadoso estudio de varias novas no ha arrojado ningún resultado claro hasta ahora.

Un equipo dirigido por Luca Izzo (Universidad la Sapienza de Roma e ICRANet, Pescara, Italia) ha utilizado el instrumento FEROS, instalado en el Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla, así como el espectrógrafo PUCHEROS, instalado en el telescopio de 0,5 metros de ESO en el Observatorio de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en Santa Martina (cerca de Santiago), para estudiar la nova Centauri 2013 (V1369 Centauri). Esta estrella explotó en los cielos del sur cerca de la brillante estrella Beta Centauri en diciembre de 2013 y fue la nova más brillante de este siglo, fácilmente visible a ojo desnudo [3].

Los nuevos datos, muy detallados, revelaron la firma clara de litio expulsado desde la nova a dos millones de kilómetros por hora [4]. Por ahora, se trata de la primera vez que se detecta este elemento siendo expulsado de un sistema nova.

El coautor, Massimo Della Valle (INAF, Observatorio Astronómico de Capodimonte, Nápoles, e ICRANet, Pescara, Italia), explica el significado de este hallazgo: "es un paso adelante muy importante. Si nos imaginamos la historia de la evolución química de la Vía Láctea como un gran rompecabezas, entonces el litio de las novas fue una de las piezas ausentes más importantes y desconcertantes. Además, se puede poner en cuestión cualquier modelo del Big Bang mientras no se comprenda el problema del litio".

Se estima que la masa de litio expulsada por la nova Centauri 2013 es pequeña (menos de una milmillonésima parte de la masa del Sol), pero, como ha habido muchos miles de millones de novas en la historia de la Vía Láctea, es suficiente para explicar las cantidades de litio inesperadamente grandes observadas en nuestra galaxia.

Los autores Luca Pasquini (ESO, Garching, Alemania) y Massimo Della Valle han estado buscando pruebas de la presencia de litio en novas durante más de un cuarto de siglo. Para ellos, esta es la satisfactoria conclusión de una larga búsqueda. Y para el líder científico más joven, es un tipo diferente de emoción:

"¡Es muy emocionante", dice Luca Izzo, "encontrar algo cuya existencia se predijo antes de que naciera y luego observarlo por primera vez el día de mi cumpleaños en 2013!".
Notas

[1] Hace mucho tiempo que la falta de litio en estrellas viejas es un rompecabezas. Estas notas de prensa contienen información al respecto: http://www.eso.org/public/spain/news/eso1428/, http://www.eso.org/public/spain/news/eso1235/ y  http://www.eso.org/public/spain/news/eso1132/.

[2] En concreto, se utilizan los términos "jóvenes" y "viejas” para referirse a lo que los astrónomos llaman estrellas de población I y población II. La población I incluye al Sol; estas estrellas son ricas en elementos químicos más pesados y forman el disco de la Vía Láctea. Las estrellas de población II son mayores, con bajo contenido en elementos pesados y se encuentran en el bulbo y el halo de la Vía Láctea y en los cúmulos globulares de estrellas. Aunque las estrellas de la población I, más "jóvenes", ¡pueden tener miles de millones de años de edad!

[3] Estos telescopios comparativamente pequeños, equipados con espectrógrafos adecuados, son poderosas herramientas para este tipo de investigación. Incluso en la era de los telescopios extremadamente grandes, los telescopios más pequeños dedicados a tareas específicas pueden seguir siendo muy valiosos.

[4] Esta alta velocidad, desde la nova hacia la Tierra, significa que la longitud de onda de la línea de absorción del espectro debida a la presencia de litio se desplaza considerablemente hacia el extremo azul del espectro.
Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en el artículo científico titulado “Early optical spectra of Nova V1369 Cen show presence of lithium”, por L. Izzo et al., publicado en línea en la revista Astrophysical Journal Letters.

El equipo está formado por Luca Izzo (Universidad la Sapienza de Roma e ICRANet, Pescara, Italia); Massimo Della Valle (INAF–Observatorio Astronómico de Capodimonte, Nápoles; ICRANet, Pescara, Italia); Elena Mason (INAF–Observatorio Astronímico de Trieste, Trieste, Italia); Francesca Matteucci (Universidad de Trieste, Trieste, Italia); Donatella Romano (INAF–Observatorio Astronómico de Bolonia, Bolonia, Italia); Luca Pasquini (ESO, Garching, Múnich, Alemania); Leonardo Vanzi (Departamento de Ingeniería Eléctrica y Centro de Astro Ingeniería, PUC-Chile, Santiago, Chile); Andrés Jordan (Instituto de Astrofísica y Centro de Astro Ingeniería, PUC-Chile, Santiago, Chile); José Miguel Fernández (Instituto de Astrofísica, PUC-Chile, Santiago, Chile); Paz Bluhm (Instituto de Astrofísica, PUC-Chile, Santiago, Chile); Rafael Brahm (Instituto de Astrofísica, PUC-Chile, Santiago, Chile); Néstor Espinoza (Instituto de Astrofísica, PUC-Chile, Santiago, Chile) y Robert Williams (STScI, Baltimore, Maryland, EE.UU.).


Nova Centauri 2013


 En el centro de esta imagen obtenida por el New Technology Telescope, instalado en el Observatorio La Silla de ESO, vemos a la nova Centauri 2013 en julio de 2015 como la estrella más brillante. Se tomó más de dieciocho meses después del estallido inicial. Esta nova fue la primera en la que se ha encontrado evidencia de litio.


Crédito:ESO


Flamante imagen de la nova Centaurus 2013

Alfa y Beta Centauri, dos de las estrellas más brillantes del cielo austral, tienen ahora una nueva compañera — la nova Centaurus 2013, visible a simple vista.

Esta foto fue tomada por el Fotógrafo embajador de ESO Yuri Beletsky en el Observatorio La Silla de ESO, en el desierto chileno de Atacama, durante la mañana del lunes nueve de diciembre de 2013.

La nova fue descubierta por John Seach desde Australia el 2 de diciembre de 2013 a medida que se hacía visible a ojo. La nova Centaurus 2013 es la nova más brillante del último milenio.

Este evento en particular se conoce como nova clásica, y no debe confundirse con una  supernova. Las novas clásicas tienen lugar en sistemas de estrellas binarias, cuando el hidrógeno de la compañera estelar que orbita es acretado hacia la superficie de la estrella principal, causando una fuga termonuclear que hace que la estrella principal aumente su brillo. En una nova clásica, al contrario que en las supernovas, la estrella principal no se destruye. En lugar de eso, la estrella se enciende de forma espectacular y hay una expansión simultánea de las capas de restos que la rodean.

En la imagen, la nova aparece justo a la izquierda de Beta Centauri, la más elevada y azulada de las dos estrellas brillantes (en la parte inferior derecha de la imagen). Cerca del borde superior también pueden verse la Cruz del Sur y la nebulosa Saco de Carbón.

Al frente, a la izquierda, vemos el telescopio de 3,6 metros de ESO, inaugurado en 1976, que actualmente opera con el espectrógrafo HARPS, la máquina para cazar exoplanetas más prolífica del mundo. Situado a 600 km al norte de Santiago, a 2.400 m de altitud, a los pies del desierto chileno de Atacama, La Silla fue el primer asentamiento de  ESO en Chile y el observatorio más grande de su época.

Crédito:

Y. Beletsky (LCO)/ESO

La ubicación de la nova Centauri 2013

 Este mapa muestra la ubicación de la nova Centauri 2013 (círculo rojo) en la constelación de Centaurus (el centauro). En el mapa pueden verse todas las estrellas que son fácilmente observables a ojo en una noche clara. La nova estalló a finales de 2013 y podía verse sin utilizar telescopio. Un estudio cuidadoso de la luz de esta nova ha revelado los primeros rastros de litio encontrados en una nova.


Crédito:


ESO/IAU and Sky & Telescope


El cielo que rodea a la nova Centauri 2013

Esta imagen muestra el cielo alrededor del lugar donde se encuentra la nova Centauri 2013. La propia nova aparece, antes del estallido, como una débil estrella en el centro de la imagen, muy similar a miles de otras estrellas. Esta fotografía fue creada a partir de imágenes del sondeo Digitized Sky Survey 2 tomadas décadas antes de que la estrella estallara.


Crédito:ESO/Digitized Sky Survey 2. Acknowledgement: Davide De Martin

 La Vía Láctea y la nova Centauri 2013


En esta imagen, la Vía Láctea austral cruza el campo de visión en el Observatorio La Silla. En el mar de estrellas, brilla intensamente una estrella especial: la nova Centauri 2013, también conocida como V1369 Centauri. A la izquierda está el telescopio SEST (Swedish-ESO Submillimetre Telescope).

Crédito:

Y. Beletsky (LCO)/ESO


Videos .

Acercándonos a la nova Centauri 2013 



Esta secuencia de vídeo comienza con una visión de amplio campo de la Vía Láctea y se acerca a la conocida y brillante pareja de estrellas Alfa y Beta Centauri. La nova Centauri 2013 explotó cerca de Beta Centauri a finales de 2013 y un estudio cuidadoso de la luz de esta estrella ha revelado los primeros rastros de litio detectados en una nova. La imagen final del zoom es una imagen más cercana de la nova obtenida en julio de 2015 con el telescopio NTT (New Technology Telescope), instalado en el Observatorio La Silla de ESO. La nova es la estrella más brillante cerca del centro de la imagen y es mucho más débil que cuando tuvo su máximo de luz, cuando podía verse a simple vista.

Crédito:

ESO/Digitized Sky Survey 2/N. Risinger (skysurvey.org)

Music:
Johan B. Monell (www.johanmonell.com).


Fuente: Observatorio Europeo Austral 

sábado, 25 de julio de 2015

ASTRONOMÍA: ALMA observa, por primera vez, cómo se forman las galaxias en el universo temprano


ALMA observa cómo se forman las galaxias en el universo temprano (con anotaciones)



Esta es una combinación de imágenes de ALMA y del telescopio VLT (Very Large Telescope). El objeto central es una galaxia muy lejana, llamada BDF 3299, que se ve cuando el universo tenía menos de 800 millones de años de edad. La nube roja en la parte inferior izquierda es la detección de ALMA de una enorme nube de material a partir de la cual se está formando la joven galaxia.

Crédito:
ESO/R. Maiolino


ALMA witnesses assembly of galaxy in early Universe


This view is a combination of images from ALMA and the Very Large Telescope. The central object is a very distant galaxy, labelled BDF 3299, which is seen when the Universe was less than 800 million years old. The bright red cloud just to the lower left is the ALMA detection of a vast cloud of material that is in the process of assembling the very young galaxy.

Crédito:

ESO/R. Maiolino


Fuente:  Observatorio Europeo Austral 

sábado, 18 de julio de 2015

Se descubre gemelo de Júpiter alrededor de un gemelo solar. Equipo conducido por brasileños lidera búsqueda de un Sistema Solar 2.0

Un equipo internacional de astrónomos ha utilizado el telescopio de 3.6 metros de ESO para identificar un planeta igual a Júpiter orbitando a la misma distancia de una estrella como el Sol, denominada HIP 11915. Según las teorías actuales, la formación de planetas con masas semejantes a Júpiter juega un importante papel en la configuración de la arquitectura de los sistemas planetarios. La existencia de un planeta con masa y órbita similares a Júpiter, alrededor de una estrella como nuestro Sol, abre la posibilidad de que el sistema de planetas alrededor de esta estrella pudiera ser similar a nuestro propio Sistema Solar. HIP 11915 tiene aproximadamente la misma edad de nuestro Sol y, además, la similitud de su composición sugiere que podría haber planetas rocosos orbitando más cerca de la estrella.

Hasta ahora, los sondeos para encontrar exoplanetas han sido muy sensibles a los sistemas planetarios habitados por planetas masivos en sus regiones internas, cuyas masas son un poco mayores a la Tierra [1]. Ello contrasta con nuestro Sistema Solar, donde hay pequeños planetas rocosos en las regiones internas y gigantes gaseosos, como Júpiter, hacia el exterior.

De acuerdo a las teorías más recientes, la disposición de nuestro Sistema Solar, tan propicio para generar vida, fue posible gracias a la presencia de Júpiter y a la influencia gravitacional que este gigante gaseoso ejerció sobre nuestro Sistema Solar, durante el período de su formación. Parecería, entonces, que el hallazgo de un gemelo a Júpiter es un importante hito en la senda para encontrar sistemas planetarios análogos al nuestro.

Un equipo liderado por Brasil se ha enfocado en las estrellas similares al Sol, en un intento por hallar sistemas planetarios similares a nuestro propio Sistema Solar. El equipo ha descubierto ahora un planeta con una masa muy similar a la de Júpiter [2] orbitando una estrella como el Sol, HIP 11915, a casi exactamente la misma distancia de Júpiter. Este nuevo descubrimiento se logró utilizando el instrumento HARPS, uno de los cazadores de planetas de mayor precisión a nivel mundial, instalado en el Telescopio de 3.6-metros de ESO, en el Observatorio La Silla en Chile.

Si bien se han encontrado varios planetas similares a Júpiter [3] a diversas distancias de estrellas similares al Sol, este planeta recién descubierto, en términos de masa y distancia a su estrella anfitriona y similitud entre la estrella anfitriona y nuestro Sol es el análogo más exacto encontrado hasta ahora para el Sol y Júpiter.

La estrella anfitriona, la gemela solar HIP 11915, no sólo es similar al Sol en masa sino que, además, tiene casi la misma edad. Para reforzar aún más las semejanzas, la composición de la estrella es similar a la del Sol. La impronta química de nuestro Sol puede parcialmente estar marcada por la presencia de planetas rocosos en el Sistema Solar, sugiriendo la posibilidad de planetas rocosos alrededor de HIP 11915.

Jorge Melendez, Universidad de Sao Paulo, Brasil, líder del equipo y coautor del artículo científico, destacó que “la búsqueda de una Tierra 2.0 y un Sistema Solar 2.0 completo, constituyen uno de los desafíos más emocionantes para la astronomía. Estamos encantados de formar parte de esta investigación de vanguardia, que ha sido posible gracias a las instalaciones de observación de ESO”. [4]

Megan Bedell, de la Universidad de Chicago y autor principal del artículo concluye: “Luego de dos décadas en búsqueda de exoplanetas, finalmente estamos viendo planetas gaseosos gigantes, similares a los de nuestro propio Sistema Solar, gracias a la estabilidad a largo plazo de instrumentos cazadores de planetas como HARPS. Este descubrimiento es, en todo aspecto, una señal emocionante de que probablemente existan otros sistemas solares, esperando ser descubiertos.”

Se requerirá de observaciones de seguimiento para confirmar y acotar este descubrimiento, pero HIP 11915 es uno de los candidatos más prometedores hasta ahora, para albergar un sistema planetario similar al nuestro.
Notas

[1] Las técnicas de detección actuales son más susceptibles a planetas grandes o masivos cercanos a sus estrellas anfitrionas. Los planetas pequeños, o de baja masa, están más allá de nuestras actuales capacidades. Los planetas gigantes y distantes de su estrella anfitriona son también difíciles de detectar. Por consiguiente, muchos de los exoplanetas que conocemos hoy, son grandes y/o masivos, y cercanos a sus estrellas.

[2] El planeta fue descubierto midiendo el leve bamboleo que provoca en su estrella anfitriona conforme orbita alrededor de ella. Como la inclinación de la órbita planetaria no es conocida, sólo una cota inferior de su masa puede ser estimada. Nótese que la actividad de la estrella, ligada a las variaciones de su campo magnético, puede posiblemente imitar la señal interpretable como la impronta del planeta. Los astrónomos han realizado todas las pruebas conocidas para investigar esta posibilidad, pero es actualmente imposible descartarla por completo.

[3] Otro ejemplo de un gemelo de Júpiter es el que órbita alrededor de HD 154345, descrito aquí.

[4] El Acuerdo formal de acceso de Brasil, firmado en diciembre de 2010, ha permitido a los astrónomos brasileños pleno ingreso a las instalaciones astronómicas de ESO.
Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en el artículo científico titulado “The Solar Twin Planet Search II. A Jupiter twin around a solar twin”, por M. Bedell y otros, que se publicará en la revista Astronomy and Astrophysics.

Los integrantes del equipo son M. Bedell (Departamento de Astronomía y Astrofísica, Universidad de Chicago, Chicago, Illinois, EE.UU, Investigador Visitante del Departamento de Astronomía  IAG/USP, Universidad de Sao Paulo, Sao Paulo, Brasil); J. Meléndez (Universidad de Sao Paulo, Sao Paulo, Brasil); J. L. Bean (Departamento de Astronomía y Astrofísica, Universidad de Chicago); I. Ramírez (Observatorio McDonald y Departamento de Astronomía, Universidad de Texas, Austin, Texas, EE.UU.); M. Asplund (Escuela de Investigación en Astronomía y Astrofísica, Universidad Nacional de Australia, Weston, Australia); A. Alves-Brito (Instituto de Física, Universidad Federal de Rio Grande do Sul, Puerto Alegre, Rio Grande do Sul, Brasil);  L. Casagrande (Escuela de Investigación en Astronomía y Astrofísica, Australia); S. Dreizler (Instituto de Astrofísica, Universidad de Göttingen, Alemania); T. Monroe (Universidad de Sao Paulo, Brasil); L. Spina (Universidad de Sao Paulo, Brasil); y M. Tucci Maia (Universidad de Sao Paulo, Brasil).

Impresión artística de un gemelo de Júpiter orbitando la estrella HIP 11915

Esta impresión artística nos muestra el nuevo descubrimiento de un gemelo de Júpiter, gigantesco y gaseoso, orbitando un gemelo solar, HIP 11915. El planeta tiene una masa muy similar a Júpiter, y orbita a la misma distancia de su estrella como Júpiter respecto al Sol. Ello, junto con la composición de HIP 11915, similar al Sol, sugiere la posibilidad que el sistema de planetas orbitando HIP 11915 sea parecido a nuestro propio Sistema Solar, con planetas rocosos orbitando más cerca de su estrella anfitriona.

Crédito:

ESO/L. Benassi

The star HIP 11915 in the constellation of Cetus

This chart shows most of the naked eye stars visible in the large but faint constellation of Cetus (The Whale). The location of the star HIP 11915 is marked with a red circle. It is too faint to be seen without optical aid, but can be picked up with binoculars. A Brazilian-led team has found that this solar twin star is orbited by a planet similar in mass and orbit to Jupiter in our own Solar System.

Crédito:
ESO/IAU and Sky & Telescope

VIDEOS .

Artist’s Impression of a Jupiter twin orbiting HIP 11915




An artist’s impression showing a newly discovered Jupiter twin gas giant orbiting the solar twin star, HIP 11915. The planet is of a very similar mass to Jupiter and orbits at the same distance from its star as Jupiter does from the Sun. This, together with HIP 11915’s Sun-like composition, hints at the possibility of the system of planets orbiting HIP 11915 bearing a resemblance to our own Solar System, with smaller rocky planets orbiting closer to the host star.

Crédito:
ESO/M. Kornmesser

Fuente: Observatorio Europeo Austral 

sábado, 11 de julio de 2015

A galaxy in bloom

A galaxy in bloom

New Hubble snap of ESO 381-12

The ghostly shells of galaxy ESO 381-12 are captured here in a new image from the NASA/ESA Hubble Space Telescope, set against a backdrop of distant galaxies. The strikingly uneven structure and the clusters of stars that orbit around the galaxy suggest that ESO 381-12 may have been part of a dramatic collision sometime in its relatively recent past.

Located roughly 270 million light-years from Earth in the constellation of Centaurus (The Centaur), a bright constellation in the southern sky, ESO 381-12, also known as PGC 42871, is categorised as a lenticular galaxy — a hybrid galaxy type that shares properties with both spiral galaxies and elliptical galaxies.

The delicate shells that bloom outwards from ESO 381-12 are very rarely found around this type of galaxy and their cause is a bit of a cosmic mystery. It is thought that PGC 42871 may have recently interacted with another galaxy, sending shock waves through its structure much like ripples in a pond. These galactic mergers are violent processes, smashing together material within the clashing galaxies and completely changing how they look and how they will evolve in the future. This violent event likely triggered a wave of star formation throughout the galaxy, leading to the creation of many hot young stars.

Astronomers have studied ESO 381-12 in detail because of its very unusual structure. It was one of a sample of galaxies explored by Hubble’s Advanced Camera for Surveys during a recent study of the properties of shell galaxies created in merger events a billion or so years ago.

The prominent galaxy at the right of the frame, known as ESO 381-13 or PGC 42877, is a different beast altogether and both active star formation and dust can be seen within it. However, ESO 381-13 and the shell galaxy are at very similar distances from Earth and, despite their differences, may well be interacting.

Hubble image of ESO 381-12


The ghostly shells of galaxy ESO 381-12 are captured here in a new image from the NASA/ESA Hubble Space Telescope, set against a backdrop of distant galaxies. The strikingly uneven structure and the clusters of stars that orbit around the galaxy suggest that ESO 381-12 may have been part of a dramatic collision sometime in its relatively recent past.

Credit:

NASA, ESA, P. Goudfrooij (STScI)

The area around ESO 381-12 (ground-based image)

This image from the Digitized Sky Survey shows the area around galaxy ESO 381-12.

The strikingly uneven structure and the clusters of stars that orbit around the galaxy suggest that ESO 381-12 may have been part of a dramatic collision sometime in its relatively recent past.

Credit:

NASA, ESA, Digitized Sky Survey 2 (Acknowledgement: Davide De Martin)


VIDEOS   .

Zooming in on ESO 381-12


This video begins with a ground based view of the night sky, before zooming in on the galaxy ESO 381-12 as the NASA/ESA Hubble Space Telescope sees it.

The strikingly uneven structure and the clusters of stars that orbit around the galaxy suggest that ESO 381-12 may have been part of a dramatic collision sometime in its relatively recent past.

Credit:

NASA, ESA, Digitized Sky Survey 2

Panning across ESO 381-12


This video pans over NASA/ESA Hubble Space Telescope observations of the galaxy ESO 381-12 as the NASA/ESA Hubble Space Telescope sees it.

The strikingly uneven structure and the clusters of stars that orbit around the galaxy suggest that ESO 381-12 may have been part of a dramatic collision sometime in its relatively recent past.

Credit:

NASA, ESA

Fuente: ESA/Hubble Information Centre

ASTRONOMÍA: Un nuevo e inmenso sondeo para arrojar luz sobre la materia oscura

Un nuevo e inmenso sondeo para arrojar luz sobre la materia oscura

Primeros resultados del sondeo VST KiDS


Se han dado a conocer los primeros resultados de un nuevo e inmenso rastreo de materia oscura en los cielos del sur utilizando el VST (VLT Survey Telescope) de ESO, instalado en el Observatorio Paranal, en Chile. Este inmenso sondeo, llamado KiDS, permitirá a los astrónomos hacer mediciones precisas de la materia oscura, de la energía oscura, de la estructura de los halos de la galaxia y de la evolución de las galaxias y los cúmulos. Los primeros resultados de KiDS muestran cómo las características de las galaxias observadas vienen determinadas por los grandes grumos invisibles de materia oscura que las rodean.

Alrededor del 85% de la materia del universo es materia oscura [1] y de un tipo que los físicos de partículas aún no comprenden. Aunque no brilla ni absorbe la luz, los astrónomos pueden detectar esta materia oscura a través de su efecto sobre estrellas y galaxias, específicamente por su atracción gravitatoria. Un nuevo proyecto de gran envergadura en el que se utilizan potentes telescopios de rastreo de ESO, muestra ahora, con más claridad que nunca, las relaciones entre esta misteriosa materia oscura y las galaxias brillantes que podemos observar directamente [2].

El proyecto, conocido como el sondeo KiDS (Kilo-Degree Survey, un sondeo astronómico de amplio campo), utiliza imágenes del telescopio de rastreo del VLT (VLT Survey Telescope) y de su enorme cámara OmegaCAM. Situado en el Observatorio Paranal de ESO (Chile), este telescopio examina el cielo nocturno en luz visible y se complementa con el telescopio de rastreo infrarrojo VISTA. Uno de los principales objetivos del VST es hacer un mapa de la materia oscura y utilizar estos mapas para entender la misteriosa energía oscura que está haciendo que la expansión de nuestro universo se acelere.

La mejor manera de deducir dónde se encuentra la materia oscura es a través de lentes gravitacionales, la curvatura de la luz debida a la gravedad. Mediante el estudio de este efecto es posible cartografiar los lugares donde la gravedad es más fuerte y, por ende,  los lugares donde se encuentra la materia, incluida la oscura.

Como parte de la primera tanda de artículos científicos, el equipo internacional de investigadores de KiDS, liderado por Koenraad Kuijken, del Observatorio de Leiden (Países Bajos), ha utilizado este enfoque para analizar imágenes de más de dos millones de galaxias a una distancia aproximada de 5.500 millones de años luz de distancia [3].  Estudiaron la distorsión de la luz emitida por estas galaxias, que se dobla cuando pasa a través de cúmulos masivos de materia oscura durante su viaje hacia la Tierra.

Los primeros resultados provienen de sólo el 7% de la zona de estudio final y se centran en el mapeo de la distribución de materia oscura en grupos de galaxias. La mayoría de las galaxias vive en grupos — incluyendo nuestra propia Vía Láctea, que forma parte del Grupo Local — y entender cuánta materia oscura contienen es una prueba clave para poner a prueba toda la teoría sobre cómo se forman las galaxias en la red cósmica. Según la información que arroja el análisis del efecto de lente gravitacional, estos grupos parecen contener alrededor de 30 veces más materia oscura que materia visible.

"Curiosamente, la galaxia más brillante casi siempre se encuentra en el centro del grumo de materia oscura", afirma Massimo Viola (Observatorio de Leiden, Países Bajos), autor principal de uno de los primeros artículos de KiDS.

"Es la primera vez que se demuestra, claramente y con observaciones, la predicción de la teoría de formación de galaxias, en la que las galaxias siguen siendo aspirada en grupos y amontonadas en el centro", añade Koenraad Kuijken.

Estos resultados son sólo el comienzo de un importante programa que pretende explotar el inmenso conjunto de datos procedentes de los telescopios de sondeo; actualmente los datos se están poniendo a disposición de científicos de todo el mundo a través del archivo de ESO.

El sondeo KiDS ayudará a ampliar nuestra comprensión de la materia oscura. Ser capaces de explicar la materia oscura y sus efectos representaría un gran avance para la física.
Notas

[1] Los astrónomos han descubierto que el contenido total de masa/energía del universo se divide en las siguientes proporciones: un 68% de energía oscura, un 27% de materia oscura y un 5% de materia "normal". Por tanto, el 85% se refiere a la fracción de "materia" que es oscura.

[2] Los cálculos llevados a cabo por superordenadores muestran cómo evolucionará un universo lleno de materia oscura: con el tiempo, la materia oscura se agrupará en una enorme estructura cósmica en red, y las estrellas y galaxias en los lugares en los que el gas es absorbido hacia el interior de zonas donde la materia oscura se concentra con mayor densidad.

[3] El equipo también hizo uso de un mapa 3D de grupos de galaxias que necesitó siete años de observaciones con el Telescopio anglo-australiano por parte del proyecto GAMA (Galaxy And Mass Assembly).
Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en una serie de artículos científicos enviados a varias revistas de referencia. Pueden encontrar una lista en este enlace.

Primeros resultados del sondeo KiDS (montaje)


Se han dado a conocer los primeros resultados de un nuevo e inmenso rastreo de materia oscura en los cielos del sur utilizando el VST (VLT Survey Telescope) de ESO, instalado en el Observatorio Paranal, en Chile.

El proyecto, conocido como el sondeo KiDS (Kilo-Degree Survey, un sondeo astronómico de amplio campo), utiliza imágenes del telescopio de rastreo del VST y de su enorme cámara, OmegaCAM, analizando las imágenes de más de dos millones de galaxias estudiando la distorsión de la luz emitida por estas galaxias, que se dobla cuando pasa a través de cúmulos masivos de materia oscura durante su viaje hacia la Tierra. Según la información que arroja el análisis del efecto de lente gravitacional, estos grupos parecen contener alrededor de 30 veces más materia oscura que materia visible.

A la izquierda, un área del cielo cartografiada por KiDS. A la derecha, la misma zona, pero con la invisible materia oscura representada en color rosa.

Crédito:

Kilo-Degree Survey Collaboration/A. Tudorica & C. Heymans/ESO

Primeros resultados del sondeo KiDS (luz visible)

Se han dado a conocer los primeros resultados de un nuevo e inmenso rastreo de materia oscura en los cielos del sur utilizando el VST (VLT Survey Telescope) de ESO, instalado en el Observatorio Paranal, en Chile.


El proyecto, conocido como el sondeo KiDS (Kilo-Degree Survey, un sondeo astronómico de amplio campo), utiliza imágenes del telescopio de rastreo del VST y de su enorme cámara, OmegaCAM, analizando las imágenes de más de dos millones de galaxias estudiando la distorsión de la luz emitida por estas galaxias, que se dobla cuando pasa a través de cúmulos masivos de materia oscura durante su viaje hacia la Tierra. Según la información que arroja el análisis del efecto de lente gravitacional, estos grupos parecen contener alrededor de 30 veces más materia oscura que materia visible.


Aquí vemos una zona del cielo cartografiada por KiDS.


Crédito:


Kilo-Degree Survey Collaboration/A. Tudorica & C. Heymans/ESO

 Primeros resultados del sondeo KiDS (materia oscura)


Se han dado a conocer los primeros resultados de un nuevo e inmenso rastreo de materia oscura en los cielos del sur utilizando el VST (VLT Survey Telescope) de ESO, instalado en el Observatorio Paranal, en Chile.

El proyecto, conocido como el sondeo KiDS (Kilo-Degree Survey, un sondeo astronómico de amplio campo), utiliza imágenes del telescopio de rastreo del VST y de su enorme cámara, OmegaCAM, analizando las imágenes de más de dos millones de galaxias estudiando la distorsión de la luz emitida por estas galaxias, que se dobla cuando pasa a través de cúmulos masivos de materia oscura durante su viaje hacia la Tierra. Según la información que arroja el análisis del efecto de lente gravitacional, estos grupos parecen contener alrededor de 30 veces más materia oscura que materia visible.

Aquí, la invisible materia oscura se ve representada en color rosa sobre la imagen captada en luz visible.

Crédito:

Kilo-Degree Survey Collaboration/A. Tudorica & C. Heymans/ESO

Fuente: Observatorio Europeo Austral 

Las explosiones más grandes del universo, alimentadas por los imanes más potentes

Algunos estallidos de rayos gamma de larga duración son desencadenados por magnetares


Observaciones llevadas a cabo desde los observatorios La Silla y Paranal de ESO, en Chile, han demostrado, por primera vez, la existencia de un vínculo entre una explosión de rayos gamma de muy larga duración y una explosión de supernova inusualmente brillante. Los resultados muestran que la explosión de supernova no fue provocada por decaimiento radiactivo, como se esperaba, sino que fue generada por los campos magnéticos superfuertes en decaimiento que rodean a un objeto exótico llamado magnetar. Los resultados aparecen en la revista Nature el 9 de julio de 2015.

Los estallidos de rayos gamma (en inglés GRB, de Gamma-ray bursts) son uno de los resultados asociados a las explosiones más grandes que tienen lugar desde el Big Bang. Se detectan utilizando telescopios en órbita, sensibles a este tipo de radiación de gran energía que no puede penetrar la atmósfera de la Tierra, y luego se observan en longitudes de onda más largas por otros telescopios desde el espacio y desde tierra.

Normalmente, los GRB sólo duran unos segundos, pero en casos muy raros los rayos gamma siguen durante horas [1]. Uno de estos GRB de ultra larga duración fue captado por el satélite Swift el 9 de diciembre de 2011, denominándolo GRB 111209A. Era el GRB más largo y más brillante jamás observado.

A medida que el resplandor de esta explosión fue desvaneciéndose, fue estudiado utilizando los instrumentos GROND (instalado en el Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en La Silla) y X-shooter (instalado en el Very Large Telescope (VLT), en Paranal). Se halló la clara huella dejada por una supernova, más tarde bautizada como SN 2011kl. Es la primera vez que se descubre una relación entre una supernova y un GRB de muy larga duración [2].

El autor principal del nuevo artículo, Jochen Greiner, del Instituto Max-Planck para el estudio de Física Extraterrestre (Garching, Alemania) afirma que: "Dado que un estallido de rayos gamma de larga duración se produce sólo una vez cada 10.000 – 100.000 supernovas, la estrella que explotó debe ser especial por algún motivo. Los astrónomos habían asumido que estos GRB provenían de estrellas muy masivas (de unas 50 veces la masa del Sol) y que marcaban el inicio de la formación de un agujero negro. Pero nuestras nuevas observaciones de la supernova SN 2011 kl, hallada tras el GRB 111209A, están cambiando este paradigma de los GRB de ultra larga duración”.

En el escenario preferido de un colapso de estrella masiva (en inglés, conocido a veces como un “collapsar”) se espera que la emisión en los rangos óptico e infrarrojo de la explosión de supernova que duró una semana provenga del decaimiento de níquel-56 radiactivo formado en la explosión [3]. Pero en el caso de GRB 111209A las observaciones combinadas de GROND y VLT demostraron claramente, por primera vez, que este no podría ser el caso [4]. También se descartaron otras explicaciones alternativas [5].

La única explicación a las observaciones de la supernova que siguió al GRB 111209A era que ésta estaba siendo alimentado por un magnetar, una estrella de neutrones pequeña que gira cientos de veces por segundo y que posee un campo magnético mucho más fuerte que el de las estrellas de neutrones normales, también conocidas como púlsares de radio [6]. Los magnetares son, probablemente, los objetos más fuertemente magnetizados del universo conocido. Esta es la primera vez que es posible relacionar, de forma inequívoca, una supernova y un magnetar.

Paolo Mazzali, coautor del estudio, reflexiona sobre la importancia de los nuevos hallazgos: "los nuevos resultados proporcionan pruebas convincentes de una relación inesperada entre los GRB, las supernovas muy brillantes y los magnetares. Durante algunos años ya se planteó de forma teórica que podían estar relacionados, pero es emocionante poder conectarlo todo en este nuevo estudio”.

Jochen Greiner concluye: "El caso de SN 2011kl/GRB 111209A nos obliga a considerar una alternativa a la hipótesis del “collapsar”. Este hallazgo nos acerca mucho más un conocimiento definido y más claro sobre el funcionamiento de los GRB",
Notas

[1] Los GRB de larga duración normales duran entre 2 y 2.000 segundos. Ahora hay cuatro GRB conocidos de duraciones de entre 10.000 y 25.000 segundos — se denominan GRB ultra largos. También hay una clase distinta de GRB de menor duración que se cree que fueron creados por un mecanismo diferente.

[2] La relación entre supernovas y GRB normales de larga duración fue establecida inicialmente en 1998, principalmente por observaciones de la supernova SN 1998bw llevadas a cabo en observatorios de ESO y confirmada en el año 2003 con el GRB 030329.

[3] Se cree que, el propio GRB, se alimenta por los chorros relativistas producidos por el material de la estrella que colapsa hacia el objeto compacto central mediante un disco de acreción denso y caliente.

[4] La cantidad de níquel-56 medida en la supernova con el instrumento GROND es demasiado grande para ser compatible con la fuerte emisión ultravioleta vista por el instrumento X-shooter.

[5] Otras fuentes de energía sugeridas para explicar las supernovas superluminosas fueron las interacciones de choque con el material circundante (posiblemente vinculado a envolturas estelares expulsadas antes de la explosión) o una estrella progenitora supergigante azul. En el caso de SN 2011 kl las observaciones excluyen claramente ambas opciones.

[6] Los púlsares son la clase de estrella de neutrones observable más común, pero se cree que los magnetares desarrollan campos magnético que son de 100 a 1.000 veces más fuertes que los de los púlsares.
Información adicional

Este trabajo de investigación se presenta en el artículo científico titulado “A very luminous magnetar-powered supernova associated with an ultra-long gamma-ray burst”, por J. Greiner et al., que aparece en la revista Nature el 9 de julio de 2015.

El equipo está formado por Jochen Greiner (Instituto Max-Planck de Física Extraterrestre [MPE]; Grupo de excelencia “Universe”, Universidad Técnica de Múnich, Garching, Alemania); Paolo A. Mazzali (Instituto de Investigación en Astrofísica, Universidad John Moores de Liverpool, Inglaterra; Instituto Max-Planck de Astrofísica, Garching, Alemania [MPA]); D. Alexander Kann (Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania); Thomas Krühler (ESO, Santiago, Chile); Elena Pian (INAF, Instituto de Astrofísica Espacial y Física del Cosmos, Bolonia, Italia; Escuela Normal Superior, Pisa, Italia); Simon Prentice (Instituto de Investigación en Astrofísica, Universidad John Moores de Liverpool, Inglaterra); Felipe Olivares E. (Departamento de Ciencias Físicas, Universidad Andrés Bello, Santiago, Chile); Andrea Rossi (Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania; INAF, Instituto de Astrofísica Espacial y Física del Cosmos, Bolonia, Italia); Sylvio Klose (Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania); Stefan Taubenberger (MPA; ESO, Garching, Alemania); Fabian Knust (MPE); Paulo M.J. Afonso (American River College, Sacramento, California, EE.UU.); Chris Ashall (Instituto de Investigación en Astrofísica, Universidad John Moores de Liverpool, Inglaterra); Jan Bolmer (MPE; Universidad Técnica de Múnich, Garching, Alemania); Corentin Delvaux (MPE); Roland Diehl (MPE); Jonathan Elliott (MPE; Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, Cambridge, Massachusetts, EE.UU.); Robert Filgas (Instituto de Física Experimental y Aplicada, Universidad Técnica de Checoslovaquia en Praga, República Checa); Johan P.U. Fynbo (Centro de cosmología DARK, Instituto Niels-Bohr, Universidad de Copenhague, Dinamarca); John F. Graham (MPE); Ana Nicuesa Guelbenzu (Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania); Shiho Kobayashi (Instituto de Investigación en Astrofísica, Universidad John Moores de Liverpool, Liverpool, Inglaterra); Giorgos Leloudas (Centro de cosmología DARK, Instituto Niels-Bohr, Universidad de Copenhague, Dinamarca; Departamento de Física de Partículas y A Astrofísica, Instituto Weizmann de Ciencias, Israel); Sandra Savaglio (MPE; Universidad de Calabria, Italia); Patricia Schady (MPE); Sebastian Schmidl (Observatorio Estatal de Turingia, Tautenburg, Alemania); Tassilo Schweyer (MPE;  Universidad Técnica de Múnich, Garching, Alemania); Vladimir Sudilovsky (MPE; Centro de Astrofísica Harvard-Smithonian, Cambridge, Massachusetts, EE.UU.); Mohit Tanga (MPE); Adria C. Updike (Universidad Roger Williams, Bristol, Rhode Island, EE.UU.); Hendrik van Eerten (MPE) y Karla Varela (MPE).

Ilustración de un estallido de rayos gamma y una supernova alimentada por un magnetar

 Esta ilustración muestra a una supernova y al estallido de rayos gamma asociado desencadenado por una estrella de neutrones de rápido giro con un campo magnético muy fuerte — un objeto exótico conocido como magnetar. Observaciones llevadas a cabo desde los observatorios La Silla y Paranal de ESO, en Chile, han demostrado, por primera vez, la existencia de un vínculo entre una explosión de rayos gamma de muy larga duración y una explosión de supernova inusualmente brillante. Los resultados muestran que la supernova que siguió al estallido del GRB 111209A no fue provocada por decaimiento radiactivo, como se esperaba, sino que fue generada por los campos magnéticos superfuertes en decaimiento que rodean a un magnetar.


Crédito:


ESO


Fuente. Observatorio Europeo Austral 

sábado, 4 de julio de 2015

Astronomía: Enterrado en el corazón de un gigante

Enterrado en el corazón de un gigante

Esta imagen en la que vemos un conjunto de coloridas estrellas y gas fue captada por la cámara de amplio campo WFI (Wide Field Imager), instalada en el telescopio de 2,2 metros MPG/ESO, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Muestra un joven cúmulo abierto de estrellas conocido como NGC 2367, una agrupación estelar infantil que se encuentra en el centro de una inmensa y antigua estructura situada en los márgenes de la Vía Láctea.

Descubierto desde Inglaterra por el infatigable observador Sir William Herschel el 20 de noviembre de 1784, el brillante cúmulo estelar NGC 2367 está a unos 7.000 años luz de la Tierra, en la constelación Canis Major. Con una existencia de tan solo unos cinco millones años, la mayoría de sus estrellas son jóvenes y calientes y brillan con una intensa luz azul. En esta nueva imagen, esto contrasta de forma impresionante con el sedoso brillo rojizo del gas de hidrógeno circundante.

Los cúmulos abiertos como NGC 2367 son comunes en las galaxias espirales como la Vía Láctea y tienden a formarse en las regiones exteriores de su anfitriona. En sus viajes sobre el centro galáctico, se ven afectados por la gravedad de otros grupos, así como por grandes nubes de gas que pasan cerca. Dado que, de entrada, los cúmulos abiertos están débilmente ligados por la gravedad, y puesto que pierden masa constantemente (ya que parte de su gas es expulsado lejos por la radiación de las estrellas jóvenes calientes), estos disturbios ocurren con la suficiente frecuencia como para provocar que las estrellas se alejen de sus hermanas, tal y como se cree que le ocurrió al Sol hace muchos años. Normalmente, se espera que un cúmulo abierto sobreviva unos cientos de millones de años antes de que se disperse totalmente.

Mientras tanto, los cúmulos son excelentes laboratorios de campo para estudiar la evolución estelar. Todas las estrellas que lo forman nacen aproximadamente al mismo tiempo de la misma nube de material, lo cual significa que pueden compararse unas con otras con mayor facilidad, permitiendo determinar sus edades y su evolución.

Como muchos otros cúmulos abiertos, NGC 2367 está alojado dentro de una nebulosa de emisión, de la cual nacieron sus estrellas. Los restos se muestran como volutas y nubes de gas de hidrógeno, ionizado por la radiación ultravioleta que emiten las estrellas más calientes. Lo más insólito es que, al alejarnos de la agrupación y su nebulosa, vemos una estructura mucho más grande: se cree que NGC 2367 y la nebulosa que lo contiene son el núcleo de una nebulosa de mayor tamaño, conocida como Brand 16, que, a su vez, es sólo una pequeña parte de un enorme megaburbuja, conocida como GS234-02.

La megaburbuja GS234-02 se encuentra en las afueras de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Es una enorme estructura que abarca cientos de años luz. Comenzó su vida cuando un grupo de estrellas especialmente masivas, que producían fuertes vientos estelares, creó burbujas individuales de gas caliente en expansión. Finalmente, esas burbujas cercanas acabaron fusionándose y formando una superburbuja, y los cortos periodos de vida de las estrellas que hay en su núcleo indican que estas explotaron como supernovas casi al mismo tiempo, ampliando la superburbuja aún más, hasta el punto en que se acabó fusionando con otras superburbujas, y ahí es cuando se formó la megaburbuja. La formación resultante es una de las estructuras más grandes que pueden existir dentro de una galaxia.

Este sistema concéntrico en expansión, tan antiguo como enorme, proporciona un ejemplo maravilloso de las estructuras complejas y conectadas esculpidas en las galaxias por la vida y la muerte de las estrellas.


El colorido cúmulo estelar NGC 2367


 Esta imagen en la que vemos un conjunto de coloridas estrellas y gas fue captada por la cámara de amplio campo WFI (Wide Field Imager), instalada en el telescopio de 2,2 metros MPG/ESO, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Muestra un joven cúmulo abierto de estrellas conocido como NGC 2367, una agrupación estelar infantil que se encuentra en el centro de una inmensa y antigua estructura situada en los márgenes de la Vía Láctea.


Crédito:


ESO/G. Beccari

El cúmulo estelar NGC 2367 en la constelación de Canis Major

 

Este mapa muestra la constelación de Canis Major (el can mayor). Se muestra la mayoría de las estrellas que veríamos a simple vista en una noche clara. La ubicación del brillante cúmulo abierto NGC 2367, que puede verse con un pequeño telescopio, está marcada con un círculo rojo.

Crédito:

ESO/IAU and Sky & Telescope

Visión de amplio campo del cielo que rodea al brillante cúmulo estelar NGC 2367

 

Esta visión de amplio campo del cielo que rodea al cúmulo NGC 2367 fue creada a partir de material fotográfico que forma parte del sondeo Digitized Sky Survey 2. El cúmulo es el nudo apretado de estrellas azules del centro de la imagen.



Crédito:

ESO/Digitized Sky Survey 2. Acknowledgement: Davide De Martin


VIDEOS   .

Acercándonos al cúmulo estelar NGC 2367

 http://www.eso.org/public/chile/videos/eso1526a/

Este vídeo comienza con una vista de la Vía Láctea sur y nos lleva en un viaje hacia el cúmulo abierto NGC 2367, no lejos de la brillante estrella Sirio, en la constelación de Canis Major (el can mayor). Esta colorida imagen fue captada por el telescopio de 2,2 metros MPG/ESO, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Las estrellas más brillantes del cúmulo son muy jóvenes para los estándares estelares y todavía brillan con un caliente color azulado caliente.

Crédito:

ESO/G. Beccari/Digitized Sky Survey 2/N. Risinger (skysurvey.org). Music: Johan B. Monell (www.johanmonell.com)


El colorido cúmulo estelar NGC 2367

 http://www.eso.org/public/chile/videos/eso1526b


Este vídeo panorámico nos ofrece una imagen cercana de una gran variedad de coloridas estrellas y gas, captada por la cámara de amplio campo WFI (Wide Field Imager), instalada en el telescopio de 2,2 metros MPG/ESO, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Muestra un joven cúmulo abierto de estrellas conocido como NGC 2367, una agrupación estelar infantil que se encuentra en el centro de una inmensa y antigua estructura situada en los márgenes de la Vía Láctea.

Crédito:

ESO/G. Beccari. Music: Johan B. Monell (www.johanmonell.com)


Fuente: Observatorio Europeo Austral 

viernes, 3 de julio de 2015

Avanzan en plan estratégico para potenciar turismo astronómico

  • En un nuevo encuentro del Comité del Proyecto Astroturismo Chile, se dieron a conocer los resultados preliminares de los estudios elaborados que serían la base para un plan estratégico del área, que busca mejorar la calidad, atractivo, diversidad y sustentabilidad de la oferta astroturística nacional.
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El comité del proyecto Astroturismo Chile, compuesto por los nueve mandantes de la iniciativa, reúne a actores clave del país en los ámbitos turístico y astronómico, entre ellos, la Subsecretaría de Turismo, SERNATUR, Comité de Inversiones Extranjeras, Turismo Chile, European Southern Observatory (ESO), Associated Universities, Inc. (AUI), la Sociedad Chilena de Astronomía (Sochias), la Pontificia Universidad Católica y la Fundación Planetario.
El proyecto es financiado por un Bien Público de Corfo, cuyo objetivo es desarrollar herramientas para mejorar la calidad y competitividad de los productos astroturísticos nacionales y elaborar un plan estratégico para fortalecer este tipo de turismo.
A la reunión, también asistieron representantes de las direcciones regionales de SERNATUR Coquimbo y de la Región Metropolitana, quienes junto a la dirección regional de Antofagasta fueron invitados a sumarse a este comité, considerando que concentran la mayor parte de la oferta astroturística del país.
Durante este encuentro se entregaron los resultados  preliminares de 3 estudios realizados por la consultora Verde -empresa ejecutora del proyecto- cuyo fin es caracterizar la actual oferta astroturística del país, conocer las necesidades de la demanda turística e identificar la oferta internacional de astroturismo, relevando buenas prácticas factibles de incorporar a los productos chilenos.
Estudios de oferta y demanda
En cuanto a la oferta nacional, de acuerdo a los resultados entregados por la consultora, y en relación a la tipología de los oferentes de astroturismo en Chile y su distribución regional, se observa un importante avance en las regiones de Coquimbo, Antofagasta y Metropolitana.
De acuerdo a las cifras entregadas respecto a públicos atendidos, destaca el Observatorio público Mamalluca en Coquimbo y el Planetario en Santiago. En este tema,  los asistentes plantearon su interés de buscar mecanismos para aumentar la participación de los observatorios científicos en el astroturismo.
Otro factor que se destacó en el encuentro fue la importancia de los cielos chilenos, tanto por la calidad de estos como patrimonio natural del país, como la importancia de evitar la contaminación lumínica que amenaza el astroturismo en Chile, advirtiendo de las fallas de coordinación existentes en esta materia, ya sea como normas, leyes, fiscalización y sensibilización de las propias comunidades en torno a la protección de los cielos.
Los asistentes conocieron además, algunos ejemplos de buenas prácticas en astroturismo del destino La Palma en España y del centro de divulgación del Jodrell Bank Observatory en Reino Unido. Ambos casos son parte de las experiencias visitadas en el marco del estudio de oferta internacional de astroturismo.
Conocidos estos resultados preliminares y las experiencias internacionales, el Comité propuso diversas iniciativas que podrían ser incorporadas en el plan estratégico para el desarrollo del astroturismo en Chile. Dichas ideas se retomarán en los seminarios y talleres de presentación de los estudios, a realizarse en el mes de agosto en Antofagasta, Coquimbo y Santiago.
En el marco de este proyecto de Astroturismo Chile,  se revisarán las propuestas elaboradas por los actores científicos y turísticos en cada región y se trabajará en la elaboración del plan estratégico que tendrá un plazo de diez años para mejorar la calidad, atractivo, diversidad y sustentabilidad de la oferta astroturística nacional, favorecer la creación de nuevos emprendimientos y contribuir al posicionamiento de Chile como destino de excelencia en este tipo de turismo.
Para contar con más información, pueden ingresar a astroturismochile.cl.