sábado, 27 de junio de 2015

En Papúa-Nueva Guinea falleció el Padre Jorge Schubbe Rehbein ex alumno del Colegio Germania de Puerto Varas

                           Foto gentileza Congregación del Verbo Divino


Jorge Schubbe Rehbein a la Casa del Padre.
El viernes 26 de junio de 2015 2.15 am (hora de Papúa-Nueva Guinea) falleció el P.Jorge Schubbe en la Casa SVD de Mount Hagen. Una dolencia que se fue agravando lo llevó a la postración y a su deceso, lo que ocurrió en la madrugada del viernes en la localidad de Mount Hagen, Papúa Nueva Guinea.
Nos unimos en oración por el descanso de su alma.


Fuente: Comunicaciones Verbo Divino Chile, https://www.facebook.com/photo.php?fbid=911275535598181&set=a.105111719547904.7957.100001472298894&type=1&theater


P. Jorge Schubbe R., SVD

El P. Jorge Schubbe, sacerdote de la Congregación del Verbo Divino y misionero en Papua Nueva Guinea, a los 86 años de edad nos ha dejado para compartir la gloria de Dios. De ellos, 62 los consagró a extender el Reino de Dios, en una tierra que recibía por primera vez el anuncio de la Buena Nueva. Había recibido su destinación misionera a Papua Nueva Guinea el año 1954.

El P. Jorge recibió su vocación religiosa y misionera en el seno de su familia formada por don Jorge Schubbe y doña Augusta Rehbein. El papá había llegado a Chile como tripulante e ingeniero del crucero alemán, el Dresden, en los años de la primera guerra mundial. Como muchos de los tripulantes, también él optó por establecerse en Chile, y en Puerto Varas, centro de la colonización alemana.

“Mi papá – nos dijo un día el P. Jorge, como previendo el papel importante que él iba a tener un día en la misión, - era un ingeniero naval. Él optó por quedarse en la región de Puerto Varas, donde en compañía de un amigo de navegación del Dresden creó una maestranza, la Maestranza Schubbe-Boegel, situada en el lugar en el que ahora se está levantando un “mall”, junto a la gruta de Lourdes. En esa Maestranza fueron construidos los conocidos barcos del lago Llanquihue “Esmeralda” y “Santa Rosa”.

En 1923 don Jorge contrajo matrimonio con la Srta. Augusta en la parroquia de Puerto Varas. Dios bendijo la unión de los esposos con cuatro hijos. Jorge recibió el cariño y su primera formación religiosa de sus papás. Su educación escolar la recibió en el Colegio Germania, recientemente abierto y dirigido por los misioneros del Verbo Divino. Los domingos la familia entera iba a la iglesia. “Mi mamá era de Misa diaria, y yo la acompañaba”, decía el P. Jorge. Por las tardes rezaban juntos un misterio del rosario y la oración de noche.

Como niño conoció los misioneros del Verbo Divino. Ellos le hablaron de la vocación sacerdotal y misionera. Jorge decidió entonces pedir admisión en el seminario del Verbo Divino. “Recuerdo lo que dijo mi papá cuando le pedí permiso para irme: ‘Si eso es lo que quieres, que Dios te bendiga. Pero ¡sé valiente! Lo que anhelas no es fácil. Pero si quieres volver, ¡la casa paterna te estará siempre abierta!’.” Lo cierto es que Jorge mantuvo firme su decisión. En el seminario del Verbo Divino en Santiago hizo una etapa de sus estudios, y en 1949 fue enviado a Estados Unidos para realizar sus estudios de teología. Fue ordenado sacerdote el 28 de agosto de 1952. Un año más tarde celebró su Primera Misa en Puerto Varas. Tuvo la alegría de verse acompañado por su mamá y familiares más cercanos. (Ella falleció en 1964, cuando Jorge ya estaba en Papua Nueva Guinea, y el papá había fallecido en 1949).

A fines de 1953, el P. General de viaje por Chile envió al joven sacerdote Schubbe a Papua Nueva Guinea, así como él lo pedía. El viaje lo hizo a principios de 1954. Hay que tener presente que Papua Nueva Guinea es la segunda isla más grande del mundo, después de Groenlandia. Su población alcanza unos 3 millones de habitantes. Ha sido un territorio muy codiciado por las potencias coloniales y durante la última guerra la misión católica escribió una página gloriosa de mártires, que dieron su vida por su condición de misioneros y misioneras.

El P. Jorge ha contribuido a la evangelización de miles de aborígenes que han aceptado la fe y que hoy constituyen una gran promesa para el Cristianismo.

Recuerdo de su última visita a Chile

Jorge Schubbe: “La primera evangelización no ha terminado”


Sus 60 años como misionero en Papúa Nueva Guinea le han dejado profundas huellas al P.Jorge Schubbe, pero su rostro apacible y sereno no ha cambiado. Sencillo, cercano, atento, habla con todos como si los conociera por años.

En La Florida, el sábado 6 de abril, lo esperaban los misioneros laicos de Alma. Luego de los saludos, comienza a contar sus experiencias misioneras, acudiendo de vez en cuando a unas notas personales. En seguida, vienen las consultas van desde las vocaciones nativas- 5 papúes verbitas en América-, hasta el por qué de la barba, costumbre local. Todo lo responde con calma y abundantes ejemplos y anécdotas. Más tarde muestra un mapa de su lugar de misión, Mount hagen, y fotos familiares y de su comunidad local.

Pero el P.Jorge no necesita hablar mucho. Lo vemos y sabemos que estamos frente a un misionero. Convencido como está de que la “primera evangelización aún no termina en Papúa Nueva Guinea”, se esfuerza cada día para salir cada día a colaborar en la pastoral de la Iglesia local, siempre más allá de las fronteras. Aunque los católicos llegan sólo al 30% en Papúa Nueva Guinea, son fieles que participan activamente en las celebraciones. Y como nadie comulga sin confesarse, las filas de quienes acuden al sacramento son interminables. Largas horas pasa nuestro misionero escuchando a sus queridos papúes que buscan el cariño y la amistad del Padre Dios y de su Hijo que dio la vida por todos. Es lo que hace ahora, cuando le resulta más complicado equilibrarse sobre los troncos para llegar a las aldeas, dialogar y dar testimonio del Padre amoroso que sale al encuentro de sus hijos.

En octubre del 2010, el P.Jorge Schubbe contaba a “Correo Misionero” cómo había surgido su vocación: “Su padre, un mecánico de la Armada Alemana de la primera guerra mundial, aunque era luterano, matriculó al pequeño Jorge en el Colegio Germania, de Puerto Varas. Allí el niño se interesó por acolitar en las misas y fue cultivando un cariño entrañable por la eucaristía. Esta atracción infantil fue madurando hasta que decidió contarle a su padre las intenciones que tenía de irse a un seminario católico. Y aún recuerda la respuesta que su papá le dio. La recita en alemán, casi con devoción: ‘Hijo, has elegido un camino muy difícil. Y tendrás que ser muy valiente para seguir, pero si decides volver, las puertas de tu casa estarán abiertas’”.

En esa oportunidad lanzó un gran desafío: esperaba que alguien de Chile se animara a misionar en su segunda patria, “porque yo solo no puedo hacer todo lo que debería”. Y más esperanzado agregaba: “Seguramente habrá quien quiera compartir la felicidad de su fe, también Papúa Nueva Guinea, no sólo aquí en Chile”.

Estamos en condiciones de afirmar que su llamado comienza a encontrar respuesta. El joven Cristian Villablanca Olave, seminarista verbita, ha solicitado realizar una experiencia transcultural en Papúa Nueva Guinea. Ahora está refrescando su inglés en EE.UU.

Papúa Nueva Guinea, es un país de Oceanía situado al norte de Australia. Su capital es Puerto Moresby. Es, junto a Indonesia, el único país de Oceanía con frontera terrestre, ya que son países limítrofes. Tiene una superficie 462.840 km2 y su población supera los 6 millones de habitantes. Su moneda es la Kina ( 1 euro =2,8 kina).

En Papúa Nueva Guinea el idioma oficial es el inglés, pero el más difundido es el pidgin, “un lenguaje vivo que sigue desarrollándose y que creó el uso común” y que utiliza palabras del castellano y del inglés, pero adaptadas gráfica y fonéticamente. Además, en PNG hay más de 800 lenguas que no tienen la misma raíz idiomática.

Fuente: Misioneros del Verbo Divino
www.verbodivino.cl



Fuente: http://noticias.iglesia.cl/noticia.php?id=28084

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