En
julio se profundiza el distanciamiento del gobierno con la ciudadanía
que se ha venido observando en los últimos 12 meses, pero que se ha
agudizado desde comienzos del presente año (ver gráfico 11). Durante
este mes, se redujeron las proyecciones de crecimiento del país para
éste y el próximo año, al tiempo que el Gobierno reconoció dificultades
para llevar a cabo sus principales reformas por efecto de la
desaceleración económica y llamó a un “realismo sin renuncia” que no
parece haber logrado disminuir la incertidumbre de diversos sectores.
Hacia fines del mes, finalizó un paro de profesores que se prolongó por
57 días mientras se discutía la reforma de carrera docente. La reforma
laboral, por su parte, continuó generando un agitado debate, mientras la
delincuencia mostró signos preocupantes en términos de frecuencia y
violencia.
En
este contexto, la Presidenta obtiene en julio un inédito nivel de
desaprobación (70%), la más alta nunca observada en 9 años de mediciones
comparables. Su aprobación (26%), iguala la más baja aprobación
registrada en la misma serie (ver gráfico 14). Así, los datos dan cuenta
de un estado de desafecto y tensión social rara vez observados en
nuestra historia reciente.
A
mediano plazo, la ciudadanía muestra un marcado nivel de escepticismo
(o pesimismo, si se quiere), respecto al avance que se habrá logrado al
finalizar el presente gobierno; esto, tanto en términos de reducir la
desigualdad como de recuperar el crecimiento económico (ver gráfico 45).
Así, por primera vez, quienes dicen identificarse con la “Oposición” al
gobierno (34%) superan a los que se identifican con él (32%) (ver
gráfico 31 y 32).
Puntos salientes julio 2015:
Aprobación del Gobierno. La
evaluación del Gobierno, distinto a la Presidenta, vuelve a romper una
barrera en la serie histórica, marcando un 21% de aprobación, 5 puntos
menos que la aprobación presidencial, y una desaprobación de 75% (ver
gráficos 15 al 18).
Atributos presidenciales. Todos
los atributos de la Presidenta continúan con evaluación más negativa
que positiva. Los atributos que más se deterioraron durante julio,
fueron “Es respetada por los chilenos” (-5 pts) y “Es creíble” (-4 pts)
(ver gráficos 20 y 21).
Áreas de gestión.
En julio se deterioró significativamente la evaluación del manejo de la
economía. La gestión del gobierno en el área “Economía” y “Empleo”
bajaron significativamente su aprobación, en 8 y 5 puntos
respectivamente (ver gráficos 23 y 24). Así, ambas áreas de gestión
alcanzaron su peor evaluación en lo que va del actual gobierno (ver
gráfico 50 y 51). Esto es consistente con las bajas proyecciones de
crecimiento, las declaraciones del mismo gobierno respecto a la
viabilidad de ciertas reformas y también con otros estudios que reflejan
el pesimismo de los consumidores (Estudio Índice Percepción de la
Economía – IPEC de GfK Adimark).
El
área “Educación” mantiene el más bajo nivel de aprobación en lo que va
del gobierno (ver gráfico 56), consistente con el contexto del paro
docente de casi dos meses. La nueva ministra de educación Adriana
Delpiano, hereda no sólo un área convulsionada sino también una de las
peores evaluaciones del gabinete.
“Delincuencia”
fue un área compleja en julio y la gestión gubernamental del tema
alcanza su peor evaluación del mandato y, entre todos los temas, resultó
ser el área peor evaluada (ver gráfico 23 y 58). Un 9% aprobó la
gestión del gobierno en delincuencia, mientras que un inédito 89% la
desaprobó. En el mes, como se sabe, hubo un espiral de casos delictuales
con alta connotación pública, con reacciones de rechazo que incluyeron
“cacerolazos”.
Gabinete.
En julio, 14 ministros del gabinete obtienen un 40% o más de
conocimiento (ver gráfico 26). Se integraron al listado de los más
conocidos, la nueva ministra de Educación, que debutó con un altísimo
78% de conocimiento (ya había sido ministra en gobiernos anteriores),
también aparece por primera vez el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés
(44% de conocimiento) y finalmente la ministra del Deporte Natalia Riffo
(47% de conocimiento), luego de la celebración de Copa América y el
buen desempeño de Chile en los últimos juegos panamericanos.
Respecto
a evaluación, el ministro de Haciendo Rodrigo Valdés aparece con una
sorprendentemente buena evaluación de 52% de aprobación, considerando el
contexto de deterioro de la gestión económica gubernamental. La
ministra de educación Adriana Delpiano, por su parte, aparece con un 31%
de aprobación, ubicándose entre los ministros peor evaluados del
gabinete. Natalia Riffo, ministra Del Deporte, en cambio, resulta ser la
segunda mejor evaluada del gabinete con un 57% de aprobación (ver
gráfico 27 y 28).
Se
destaca, en la evaluación de otros ministros, la significativa baja de
10 puntos en la aprobación de la ministra de Justicia Javiera Blanco,
probablemente asociado al alza de delincuencia y violencia y a la alta
desaprobación de esa área de gestión del gobierno. El ministro Nicolás
Eyzaguirre tuvo un alza de 10 puntos en aprobación en su primer mes
como ministro de la SEGPRES, después de dejar la conflictiva área de
educación.
Identificación con el Gobierno y la Oposición. Un resultado significativo de julio es que, por
primera vez desde el comienzo del mandato de la Presidenta, la
identificación con la Oposición supera a la identificación con el
Gobierno. Este resultado debe ser leído con cuidado, pues es posible
que el término “oposición” hoy reúna a personas de muy diferentes
visiones, incluso contrapuestas. En el mes, la identificación con esta Oposición creció 9 puntos y llegó al 34%, mientras que la identificación con el gobierno quedó en 32% (ver gráfico 31 y 32).
Coaliciones políticas y Congreso.
La evaluación de las coaliciones y de ambas cámaras del Congreso siguen
con niveles de desaprobación superiores al 70% (ver gráficos 33 al 38).
A las irregularidades en el financiamiento de campañas políticas, este
mes se sumó el conocimiento del “doble viático” que recibieron los
parlamentarios. Este mes el Congreso realizó una cuenta pública con
énfasis en la probidad, pero al parecer, ello no cambió la percepción
pública sobre la labor legislativa.
Expectativas hacia el final de este gobierno.
El cuestionario de julio incluyó una serie de preguntas orientadas a
medir las expectativas de mediano plazo respecto al logro de las metas
del actual gobierno. Los resultados muestran un marcado escepticismo en
cuanto a lo que, en la opinión de las personas, el gobierno logrará. La
visión, sin duda pesimista, se refleja en que la mayoría piensa que
hacia el final del gobierno estaremos igual o bien se habrá retrocedido
en: “Generar mayor crecimiento económico”, “Generar mayor inversión” y
“Disminuir la desigualdad” (ver gráfico 45). Es decir, no se espera
avances en desigualdad ni tampoco en crecimiento económico.
Ver documento PDF
Fuente: adimark

No hay comentarios:
Publicar un comentario